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Benoît Gouez

Maestro bodeguero
de Moët & Chandon

Marco Fadiga

Chef
de Moët & Chandon

Benoît Gouez

Maestro bodeguero
de Moët & Chandon

"Observar el plato con sus colores, matices y asociaciones, ya nos da una idea del perfil del vino."
Benoît Gouez

CHAMPAGNE Y GASTRONOMÍA

Maestro bodeguero

Curiosamente, descubrimos que no se había escrito casi nada sobre las particularidades de los maridajes de gastronomía y champagne.

Chef

Como haría un estilista con su modelo, me gusta crear la receta a partir del vino.

MOËT & CHANDON

Maestro bodeguero

La gran variedad de aprovisionamiento de variedades de uva, viñedos y vendimias permite jugar con las también diversas dimensiones que puede ofrecer el champagne: riqueza, frescor, estructura, ligereza, acidez, dulzura, amargor y umami.

Chef

Con Moët & Chandon, tenemos la suerte de contar con una gama muy expresiva.

LOS SENTIDOS

Maestro bodeguero

Lo más importante reside en el gusto y, más en concreto, en el equilibrio de los sabores primarios y el juego de las texturas, es decir, más allá de los aromas.

Chef

Destacan dos sentidos: el gusto y el olfato. Pero hay otros dos, un poco más secretos, por los que siento especial predilección: la cromaticidad y la textura.

CROMATICIDAD

Maestro bodeguero

Observar el plato con sus colores, matices y asociaciones, ya nos da una idea del perfil del vino.

Tengo el recuerdo persistente de un maridaje del champagne Moët Impérial con tempura de verduras: una auténtica delicia.

Chef

Los maridajes cromáticos conducen a algo muy auténtico, sobre todo en la cocina. ¡Porque la naturaleza nunca se equivoca con la armonía!

"Como haría un estilista con su modelo, me gusta crear la receta a partir del vino."
Marco Fadiga

INICIACIÓN A LOS MARIDAJES

Maestro bodeguero

Empezar por combinar un champagne Moët Impérial y un pescado con mantequilla blanca.

Chef

En mi opinión, un champagne Moët Impérial Rosé y un pato asado con frambuesas se combinan a la perfección.

« Como ocurre con su champagne, cuando el señor Moët entra en una habitación desaparece el aburrimiento. »
Frase atribuida a un coetáneo de Jean-Remy Moët